Sergio Ramos no tiene que demostrar nada en el Pizjuán

0
274

A Sergio Ramos se le cruzan los cables cada vez que le toca visitar el Pizjuán. En este estadio más que motivado sale mediatizado. Da la sensación de que quiere saldar cuentas. Acallar a los que no le perdonan su fichaje por el Real Madrid. Ya ha pasado una década y más de uno en Nervión no lo ha digerido. No es un problema de Sergio Ramos.

Uno no se explica que por allí no lo hayan asimilado. El fichaje de Sergio Ramos dejó una buena pila de millones en el Pizjuán. Mientras, el de Camas no se ha cansado de proclamar su pasión por el cuadro hispalense. Además, viendo cómo se produjo su marcha del Sevilla con la de Vitolo no hay color. El canario había quedado un lunes para firmar su nuevo contrato, y en vez de hacerlo, dejó plantado al Sevilla en el Pizjuán y cogió un vuelo para viajar a Madrid. Allí le esperaba el Atlético que 24 horas antes tuvo que hacerle una contraoferta y mejorar las condiciones que le presentó el Sevilla. Uno entiende que una marcha así no solo escuece sino que molesta e hiere. Y que nada tiene que ver con la de Ramos.

Cada que va al Pizjuán se lía

Pero volviendo a Sergio Ramos, cada vez que va a Sevilla no quiere perder la silla. Es más, parece que se ve obligado a tener que dar mucho más de sí. El pasado miércoles, más madera. El capitán merengue volvió a coger la responsabilidad, Por partida doble. Para lanzar dos penaltis. Esta vez, no apostó por tirarlo a lo Panenka como hizo el curso pasado en la visita copera.

En esta ocasión, quiso colocar tanto su lanzamiento que lo estrelló en el travesaño. Ya en el segundo, apostó por asegurarlo, con paradinha incorporada. Uno puede aplaudir su gesto y sus bemoles por querer lanzar otro penalti tras haber fallado uno antes, pero Ramos debe entender que antes que él está el equipo. Él no tiene que justificarse en el Pizjuán.

Antes, el de Camas, no dejó a Marco Asensio o Dani Ceballos en el golpeo de una falta directa al borde del área. Demasiado afán de protagonismo de Sergio Ramos cada vez que pisa el Pizjuán. Si él tiene que demostrar algo es, primero a Zidane, luego a sus compañeros, pero sobre todo, a la afición del Real Madrid.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here