En esta crisis madridista llueve sobre mojado

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Llueve sobre mojado
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Un córner a favor en el minuto 87 se convirtió en el gol del Villarreal que torpedeó a la defensa blanca y mantiene la crisis de resultados abierta. Navas salvó en primera instancia el tiro a bocajarro de Unal, pero Fornals, con un toque sutil, superó de vaselina al portero. Nueva derrota. Lo peor ahora es que el equipo se desconecte del todo porque la Liga, aunque con otros objetivos, sigue siendo fundamental. Más importante que ganar el título es acabar entre los cuatro primeros.

La media temporada que queda, en lo que respecta al campeonato de la regularidad, va a ser una tortura si no se ata pronto la futura participación continental. Porque va a ser duro, pero el infierno sería quedarse fuera de Europa en la próxima campaña. Cierto es que los actuales campeones del mundo, de Europa y de la Liga son capaces de terminar conquistando la Copa y la Liga de Campeones. No es descabellado. Cosas más raras se han visto en el fútbol. En este deporte y sobre todo este equipo puede cambiar de la noche a la mañana. La transformación negativa del equipo que ganó las Supercopas en agosto puede revertirse y enchufarse en cualquier momento. Ganas tienen, suerte ninguna.

En esta ocasión no se puede decir que faltara la gasolina. En los últimos minutos el Madrid seguía buscando la victoria. Ocasiones tuvo. Las estadísticas hablan de los intentos merengues. Hasta 17 disparos contra Asenjo, que paró y mucho mientras Keylor no tuvo tanto trabajo. Pero Cristiano no ve puerta -autor de seis tiros-, Bale no fue el salvador que se esperaba y su aportación fue escasa, e Isco estuvo correcto pero no es ni de lejos el que fue hace unos meses. Lucas Vázquez y Asensio tampoco fueron la solución. Y como Zidane no confía en Borja y no había ningún delantero ni siquiera agotó los cambios.

Festival de Asenjo

Por su parte el Villarreal cerró bien todos los caminos. Incluso al principio de la segunda parte empezó manejando el partido. El Madrid salió sabiendo lo que se jugaba. En el arranque marcó un gol anulado a Bale por fuera de juego. En el 15 Marcelo soltó un buen tiro lejano y Asenjo empezó su recital. Minutos después, con la ayuda del larguero, evitó que un golpe franco de Cristiano subiera al marcador. El Villarreal también se acercó y cerca de la media hora un rápido Nacho se aprovechó de la lentitud de Bacca para evitar que los castellonenses se adelantaran.

La crisis de Cristiano se evidenció a la media hora en dos acciones consecutivas. Primero cruzó demasiado una ocasión totalmente solo ante Asenjo. Acto seguido disparó al lateral de la red. Bale tuvo su ocasión cerca del descanso tras un buen recorte, pero su parábola, con la derecha, se le fue desviada por poco. Antes de que Undiano pitara el final de la primera parte Cristiano desaprovechó otra ocasión en la que el meta amarillo hizo una parada portentosa. Incluso puede ser que Mario tocara al portugués. Este Madrid no tiene suerte ni para esto.

Sin agotar cambios

Tras el descanso las ocasiones blancas se sucedían. Porque el Madrid lo intentó por activa y por pasiva. Kroos soltó una volea que se encontró con el de siempre. Y si no era el meta los propios jugadores blancos malograban las ocasiones. Una buena contra dirigida por Isco se frustró en cuanto Cristiano le dobló por la izquierda. El pase del portugués fue de chiste. Marcelo, la banda izquierda fue más incisiva que la derecha, lo intentó con un pase fuerte y envenenado al corazón del área pequeña pero Asenjo resolvió con dificultades. El capitán ante el Villarreal se desesperó, y desesperó al respetable, por la cantidad de centros que se estrellaron en la zaga contraria. No está bien el lateral zurdo.

Llegó el minuto 70 y Zidane sustituyó a Isco y Bale por Lucas Vázquez y Asensio. Buscó repostar el depósito de combustible. Empezó el Madrid a percutir más por la banda derecha. Pero todo el bagaje ofensivo se resumió en tiro de Modric detenido por Asenjo. El partido estaba más que nunca en el alero, pero la suerte le es esquiva este año a los blancos. El Madrid botó once córners -por ninguno del Villarreal-, pero en el último llegó la puntilla. Los amarillos montaron una contra rápida y Navas fue batido. Una historia conocida y repetida varias veces esta temporada. Jugamos mejor que el rival pero el resultado fue adverso. Llueve sobre mojado.

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