A Benzema no le entra nada, nada, nada… y Bale marca a la primera

2
477
A Benzema no le entra nada, nada, nada... y Bale marca a la primera
Twitter

Este debería ser el relato de una goleada y va a ser un thriller, una tragedia o una comedia de enredos. O todo ello. El Real Madrid podía haber ido ganando 4-0 a los diez minutos u 8-1 a descanso. Podía haber ido perdiendo 0-2 al inicio de la segunda parte. O podía haber acabado con empate al final. Todo eso podía haber ocurrido en la semifinal ante el Al Jazira, el vencedor moral del partido. Podrán contar a sus nietos aquel día que aguantaron de forma numantina el asedio del 12 veces campeón de Europa. Podrán contar que ganaban al descanso. Y hasta que les sobraron 9 minutos para llegar a la prórroga.

El partido se anunciaba como un entremés antes de llegar a la final. Un entrenamiento oficial. Y casi así se lo tomó Zidane, que reservó por precaución a Sergio Ramos y dejó en el banquillo a Carvajal y Kroos. Minutos para Achraf, Nacho y Kovacic. Tras cinco minutos el Real Madrid empezó una cascada de oportunidades. Pero el meta del Al Jazira, Khaseif, dio un recital de reflejos y una buena dosis de suerte. Tuvo paradas fotogénicas, ortodoxas, heterodoxas y hasta carambólicas. Lo comprobaron especialmente Cristiano, Modric y Benzema. Fueron tantas que tendría que escribir una novela para relatarlas.

La cuestión es que solo había que esperar a que la pelotita llegara a entrar. Lo que nadie esperaba es que el guion diera un giro tan radical. El primer apunte tragicómico llegó cuando se le anuló un gol a Benzema por empujón de Cristiano a un defensa emiratí. Lo del francés ya es de Cuarto Milenio. Para una que mete se la niegan. 

Lo que el VAR te quita… 

El Al Jazira dio su primer aviso un minuto antes del gol invalidado con un tiro de Mabkhout que se fue alto. El esperpento llegó a la media hora. El VAR y Ricci protagonizaron el sketch del año. Un remate de Casemiro da un zaguero árabe y gol. El árbitro lo anula, luego lo concede y tras varios minutos y visionado en una pantalla lo vuelve a anular por fuera de juego de Benzema, que ni estorba ni incide en la jugada. Fallo técnico y de reglamento del colegiado brasileño.

Como pasaba el tiempo y el Madrid cada vez se volcaba más sobre la portería contraria la defensa quedaba con el trasero al descubierto. Después de 17 tiros del Real Madrid, se produjo un fallo en cadena de la defensa que aprovechó Romarinho para batir a Navas en el minuto 41. Nacho no ganó el primer duelo, en el rechace Achraf se pasó de largo y Varane reculó demasiado dentro del área dando todo el espacio del mundo al rival. Un cúmulo de despropósitos in crescendo.

A Cristiano le entraron las prisas y los agobios. El presunto paseo militar estaba tornando en un panorama más negro que la camiseta que llevaba el equipo. Lo del alcorconazo podía quedar superado. Y la cuestión es que no se estaba jugando mal, pero la alineación de los planetas podía producirse.

…el VAR te lo da

Y el susto ya fue mayúsculo cuando tras el descanso Boussoufa volvía a batir a Navas al poco de empezar la segunda parte. Pero lo hizo en un milimétrico fuera de juego, de esos que solo pitará el VAR y que depende del fotograma seleccionado y el grosor de la línea que se tira. O sea, un gol válido sin la tecnología. Y todo porque Mabkhout  no se la quiso jugar solito.

La suerte, visto lo visto, fue que Khaseif se marchó lesionado e imbatido tras dos partidos y medio. Y en la primera ocasión que el Madrid se acercó a Alseanaani, Cristiano le batió. Luego Benzema se hizo el protagonista absoluto con no menos de cuatro ocasiones. Unas veces no llegó por no estirar la pierna a un servicio de Marcelo, en dos se topó con el palo -en alguno picó de egoísmo, raro en él- y en otras se encontró con el portero.

‘Like’ a Bale

Zidane, que ya había metido en el campo a Asensio y Lucas Vázquez, le evitó mayor suplicio e introdujo a Bale… que segundos después marcó el gol de la victoria y provocó el suspiro de alivio. Faltaban nueve mitos para el final. Para más inri sobre el francés, el galés regaló una bella tijera que volvió neutralizó el portero.

El final de la historia fue al menos plácido, sin ningún giro de guion más. Zidane dijo que los goles ya llegarán. Pero el Madrid disparó 35 veces a puerta, 12 entre los tres palos (y cuatro a ellos). Habrá analistas, espiritistas o psiquiatras que puedan explicar lo ocurrido en este partido, lo que le viene ocurriendo al equipo. Pero el sábado optaremos al quinto título de este año 2017. Al final es lo que quedará.

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here