23 de noviembre de 2002: Figo y la cabeza del cerdo culé

0
1162
23 de noviembre

Érase una vez un energúmeno culé, sin mucha cabeza, que lanzó la de un cerdo al césped del Camp Nou. Falló en su intención de golpear a Luis Figo con la testa del cochinillo, pero su ‘hazaña’ fue igual de jaleada por muchos descerebrados. Y no solo por los presentes en el Camp Nou aquel ya lejano 23 de noviembre de 2002, también por lo miles de azulgranas que desde sus casas despotricaban cada vez que el portugués del Real Madrid tocaba la pelota.

La espantada de Luis Figo un año antes rumbo al Santiago Bernabéu aún dolía, y mucho, en la grada del Camp Nou. El portugués, ídolo azulgrana desde su llegada a la Ciudad Condal en 1995, había sido el fichaje estelar de Florentino Pérez en el verano de 2000. El primer galáctico, tal y como le bautizaron. Luego vendrían Zinedine Zidane (2001), Ronaldo (2002) y David Beckham (2003).

Figo el traidor. Así fue renombrado en el Camp Nou. Y como tal fue recibido en el estadio azulgrana en su primera comparecencia como madridista. Fue en el Clásico de la sexta jornada de la temporada 00-01, duelo que concluyó 2-0 un ya olvidado sábado 21 de octubre del año 2000. Se perdió el siguiente, el de la temporada 01-02, pero no faltó a la cita del 23 de noviembre de 2002. Bronca, pancartas, insultos, pitos… Nada nuevo. La novedad en aquel partido, correspondiente a la jornada 11 de la 02-03, fue la cabeza de un cerdo. ¡Pobre cochino!

Botellas, vasos, bocatas y la testa de un cerdo

Figo se dispone a lanzar un saque de esquina cuando… ¡zas¡ el cerdo volador. Llegó incluso a rozar la bota del portugués, que ni se inmutó. También lanzaron contra el portugués botellas de agua, una de whisky, bocatas… El caos fue tal que Luis Medina Cantalejo suspendió el encuentro durante 16 minutos, mientras que los jugadores de Luis van Gaal pedían calma y Joan Gaspart, presidente culé, desesperaba en el palco.

Patético. A lo barcelonista. El Comité de Competición de la RFEF sancionó al Barcelona con 4.000 euros y la clausura del Camp Nou por dos partidos. Al final, el club azulgrana pagó la multa y nada más, aunque su imagen quedo muy dañada. Aún así, lo de la cabeza de cerdo fue una más de las muchas cosas que ha ocurrido en los clásicos. ¡Y las que quedan por venir!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here