Inicio En portada "Papá, gracias por hacerme del Atleti" (III)

"Papá, gracias por hacerme del Atleti" (III)

Tercera y última entrega del homenaje al papá colchonero. Tres testimonios que han querido compartir un peñista (de la Peña Atlética Arco Ugena de Illescas), un aficionado y un ex futbolista del Atlético. Los tres han querido honrar a su papá.

 

Un papá que enseña a querer y debatir sobre el Atleti

“Mi padre me ha enseñado de todo. Una de ellas, ser del Atleti. Cabeza arriba siempre y orgulloso de ser de este equipo. En las buenas y en las malas. De niño me llevó al campo a ver a nuestro Atleti. Luego, de joven me pagó mi abono en el Frente, donde me gustó ir. Hemos visitado muchos campos en España y Europa para ver a nuestro equipo.

Ver el futbol con él es diferente. Tenemos nuestras diferencias sobre jugadores, entrenadores, planteamientos. Me encanta poder hablar de todo ello con él, durante o cuando termina cualquier partido del Atleti.

Recuerdos, un montón. Una vez en el campo del Madrid, y tras perder contra ‘El Trampas’, yo salí con mi bandera y cantando mis canciones del Atleti. Tendría 6 ó 7 años. Entonces, llegó uno y me dijo que tirara la bandera. Mi padre me dijo que la moviera más y que cantara más fuerte.

Nunca olvidaré el abrazo que nos dimos tras ganar la final de Copa del 96 al Farsa en Zaragoza. Él me sacó la entrada para que pudiera ver el partido con el Frente, mientras que mi padre lo vio en otro lado. Cuando nos vimos cerca del autobús de nuestra peña nos dimos un gran abrazo. Uno de los más emotivos que recuerdo haberme dado en toda la vida.

Seguimos yendo juntos al campo. Bueno, ahora somos uno más. Mi hijo tiene su abono. Juntos disfrutamos los tres de nuestro Atleti. Orgulloso de mi padre que me hizo ser del equipo mas grande del mundo”.

Jesús Santos, tesorero de la Peña Atlética Arco de Ugena de Illescas

 

Un papá que anima a sus hijos tras perder la final del 74

“15 de Mayo de 1974. El Atleti jugaba por primera vez un final de la Copa de Europa. El rival, el Bayern. Yo, con mis 11 años, ya sabía quienes eran Beckenbauer, Muller, Hoeness, ,Breitner, Maier. Y allí, en mi casa, con mi padre, mis hermanos y dos amigos de la familia, preparados para ver lo que podía ser un día histórico.

De ese día recuerdo los nervios previos. Y a mi padre Rafa. Mi padre era socio del Atlético desde mitad de los años 50. Me había contado multitud de anécdotas. Pero ese día era especial. Le vi ilusionado. Los nervios empezaron a asomar a medida que se acercaba el encuentro.

Luego, nervios, expectación…Acaba el tiempo reglamentario…0-0. Empieza la prórroga. Los nervios en casa aumentaban. Y de repente falta a favor del Atleti. Recuerdo a mi padre decir: ”Vamos Luis!”…y..zas…¡Golazo de Luis!. Alegría, saltos abrazos. Recuerdo el que me di con mi padre.. Mientras, me subió en volandas.

Quedaban cinco  minutos. Lo teníamos ahí, Vivimos esos minutos con mucho nerviosismo e intensidad. Lo que pasó poco después en el minuto 120 ya lo sabemos todos.

¡Uff, qué palo y qué tristeza!. Se nos escapó en el último suspiro. Una lástima. Lo que recuerdo en ese momento es a mi padre animarme. Él tenía que estar muy fastidiado, pero lo disimuló al ver cómo nos quedamos sus tres hijos. Porque sabíamos que se nos había escapado la oportunidad de ser Campeones de Europa.

Estuve yendo con mi padre al Calderón desde 1973 hasta 1994. Muchos partidos de Liga, Copa, europeos. No nos perdíamos uno. Falleció en 2001. Si llega a vivir las dos finales que perdimos con el Madrid le hubieran matado”.

José Luis Sánchez Moratilla, aficionado del Atlético

Un gran papá con solo un solo defecto

“Lo mío en el tema del fútbol con mi padre fue una guerra entre comillas. Él era del Madrid y yo del Atlético. Fue un gran padre. Solo tuvo un defecto: ser del Madrid. Si no lo hubiera sido habría sido el papá perfecto. Aunque de manera indirecta él me hizo ser del Atlético. Un mes antes de nacer llevó a mi madre al Bernabéu. Ella, con su tripa tan grande, lo pasó tan mal que le dijo a mi padre que no la volviera a llevar allí. Y él la hizo caso. Nunca más volví allí. Mis colores fueron los del Atlético”.

Antonio Contreras, presidente de la Peña Atlética  Corraleña

 

El papá que resultó clave para que su hijo triunfase en el Atlético

“24 de junio de 1959. Tras jugar un Badajoz-Atlético de un Trofeo Ibérico, un señor trajeado, de pelo blanco y con sombrero se acercó a mí, diciéndome. ‘Chico, ¿Quieres fichar por el Atlético de Madrid’. Pensé que era una broma. No sabía quién era ese señor. Se trataba de Fernando Daucik, entrenador del Atlético. Le dije que hablase con mi padre. Yo quería irme a la Feria de Badajoz. Pues desde ese momento estaba de vacaciones.

Mi padre siempre me dijo que si quería ser alguien en el mundo del fútbol debía irme de Badajoz. Yo tenía 19 años y desde hacía tiempo se hablaba de que el Madrid y el Barcelona me querían, pero allí no apareció nadie. Entonces, mi padre arregló mi fichaje por el Atlético.

En julio fuimos a Madrid para firmar. Mi padre había conseguido la carta de libertad del Badajoz. En agosto empezó la pretemporada y mis padres estuvieron una semana. Cuando se fueron me entró una gran ansiedad. Uno se veía solo en una gran ciudad. Le llamaba todos los días por teléfono. ‘Papá, no aguanto estar aquí. Me vuelvo a Badajoz’, le decía. Él me aconsejaba. ‘Chico, quédate que tienes un buen contrato’.

Mi padre trató de que estuviese cómodo y con un buen ambiente familiar en Madrid. Me fui a vivir con un amigo suyo por Sainz de Baranda y luego con unos tíos. Primero, en Cuatro Caminos y luego por Begoña, detrás de La Paz. Gracias a eso pude quedarme en Madrid y triunfar en el Atlético”.

Adelardo Rodríguez, ex futbolista del Atlético de Madrid

4 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -
- Advertisement -

LO MÁS LEIDO

ÚLTIMAS NOTICIAS