Las tres peleas más impactantes de la historia de la NBA

En la historia de la NBA se han producido múltiples altercados, trifulcas y peleas sobre las canchas de baloncesto de la liga estadounidense, pero hay algunas de ellas que son especialmente recordadas, tanto por su nivel de violencia y agresividad, como por los hechos especiales que acontecieron durante su desarrollo.

Pacers-Pistons, noviembre de 2004

En el primer bloque tenemos, entre otras, la famosa pelea de los Indiana Pacers contra los Detroit Pistons en la que el mundo del baloncesto vio con sonrojo y estupefacción como la pelea se iba hasta las gradas, peleándose jugadores con parte del público.

Ocurrió el 19 de noviembre de 2004 en el Palace de Auburn Hills, escenario (y casi ring) de los éxitos de los Bad Boys de Isiah Thomas. Aquel día se formó la tormenta perfecta… por los Pistons Ben Wallace, Rasheed Wallace y Chauncey Billups, y por los de Indiana, el todavía llamado Ron Artest, Stephen Jackson y Jermaine O’Neal.

Tras un par de rebotes y de provocaciones, Ron Artest encontró lo que estaba buscando en Ben Wallace y empezaron a darse “afecto” en forma de golpes. A su pelea se empezaron a sumar jugadores hasta que, tras ser separados los protagonistas por otros jugadores y por los cuerpos de seguridad del estadio de Detroit, se rompió la tensa calma.

Un aficionado de los Pistons lanzó un vaso de bebida a Artest y éste entró en fundido a negro. Saltó a la grada y se lió a repartir mandobles, sopapos, manotadas, mamporros y soplamocos a diestro y siniestro. Además, se le sumó Stephen Jackson y ya el drama llegó a su cénit.

Las sanciones no tardaron en llegar y Ron Artest (A.K.A. Metta World Peace, Ron-Ron, The Panda’s Friend…) se hizo digno acreedor de la mayor sanción de la historia de la NBA…86 partidos.

La máscara de Rudy Tomjanovich

En este primer bloque de situaciones especialmente violentas y agresivas, también tenemos la brutal agresión de Kermit Washington a Rudy Tomjanovich. Aquella agresión, no llegó ni a ser pelea, ya que no hubo respuesta por un noqueado Tomjanovich. Tuvo lugar el 9 de diciembre de 1977 en un partido entre los Lakers y los Rockets, en el cual Kareem Abdul Jabbar y el pívot de los Rockets, Kevin Kunnert, se empezaron a calentar durante el partido.

Aquel Kareem todavía no había encontrado la sonrisa que halló junto a Magic Johnson en los Lakers del Showtime. Estaba frustrado en aquel equipo con el Síndrome del MVP sin ganar el Título de la NBA. Jabbar se las había tenido tiesas hace poco con Kent Benson, un pívot de corte físico muy similar a Kunnert, y el conflicto estalló en medio de la cancha del Forum de los Angeles.

Kareem y Kunnert se enzarzaron en una maraña de agarrones y golpes y el resto de jugadores empezaron a llegar a separarlos. Uno de ellos fue Rudy Tomjanovich que se encontró en su camino a Kermit Washington. Éste hacía funciones de guardaespaldas en la pelea de Abdul Jabbar y al ver a Tomjanovich pensó que más que a separar, iba a repartir, y sacó un brutal derechazo a la cara del All Star Tomjanovich.

En ese momento la algarada en el Forum de Los Angeles cesó de forma abrupta… y se mascó el drama. La mejor forma de resumir lo que pasó es recordar las palabras de Kareem Abdul Jabbar: El sonido del golpe fue como un melón reventando contra un muro de hormigón. Nunca olvidaré ese sonido”. Washington fue sancionado con 26 partidos y Tomjanovich estuvo a punto de perder la vida. Tardó mucho en regresar a las canchas y lo hizo de esta guisa.

Un mordisco en el Boston Garden

En el segundo bloque, está una de las peleas más curiosas de la historia de la NBA, ya que es la única en la que llegó a haber incluso un mordisco. El 24 de marzo de 1983 los Boston Celtics se enfrentaban en el mítico Boston Garden a los Atlanta Hawks. Como todo partido donde estuviera Danny Ainge se mascaba la tensión. Además, hay que sumar que eran tiempos de Playoffs.

Los Atlanta Hawks se jugaban la eliminación en la primera ronda y los nervios estaban a flor de piel. Danny Ainge llevaba toda la serie quejándose de los bloqueos del enorme pívot de los de Georgia, Wayne Tree Rollins, de 216 centímetros.

Durante el partido Ainge le llamó sissy (“mariquita”) a Rollins, el cual en cuanto pudo le envió un recado en forma de codazo a la cara. Ainge se abalanzó sobre Rollins y le hizo un tackle propio de los tiempos en los que fue All American de Fútbol Americano. Ambos fueron al suelo y allí entre la montonera de jugadores, un dedo de la mano derecha de Danny Ainge llegó a la boca de Tree Rollins, que no desperdició la oportunidad de saborear a un Celtic de postín.

El dedo de Danny Ainge tuvo que recibir varios puntos de sutura para unir el desgarro que tenía en el tendón y además fue expulsado del partido. Tree Rollins, por su parte, acusó a Ainge de haberle intentado meter el dedo en el ojo y que “tan solo” se defendió. El resultado global de la trifulca fueron 5 partidos de sanción a Rollins, una sanción económica para ambos y una bonita cicatriz en el dedo para el ínclito provocador Danny Ainge.

Estas son sólo algunas de las múltiples peleas de la historia de la NBA, pero son de las más famosas y recordadas por todo lo especial que las rodearon. Ojalá ninguna más se sume a esta nómina de lo que no nos gusta ver sobre una cancha de baloncesto.

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